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Claves para entender los análisis de costo-efectividad y otros tipos de evaluaciones económicas

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Laura van der Werf Cuadros
MSc
Investigadora MBE
NeuroEconomix

En todas las regiones del mundo existen recursos limitados para la salud y necesidades que aumentan vertiginosamente. La escasez de recursos, en relación con las necesidades en salud crecientes, lleva a que, con el objetivo de maximizar la salud de la población con los recursos disponibles, se requiera establecer prioridades en cuanto a su destinación. En este blog hablaremos de cómo las evaluaciones económicas de tecnologías en salud permiten comparar sistemáticamente los costos relativos y los efectos de las diferentes intervenciones en salud con el objetivo hacer que los recursos sean utilizados de una forma más eficiente.

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¿Qué son las evaluaciones económicas de tecnologías en salud? ¿por qué las necesitamos?

Las evaluaciones económicas de tecnologías en salud son un tipo de análisis cuantitativo en el que se busca comparar sistemáticamente los costos relativos y los efectos de las diferentes intervenciones en salud. Estas ofrecen un marco conceptual que permite medir, valorar y comparar los costos y los beneficios de diferentes intervenciones en salud, lo que permite establecer si los beneficios generados por una intervención hacen que valga la pena invertir en ella los recursos que cuesta. De esta manera, el objetivo de las evaluaciones económicas es hacer que los recursos sean utilizados de manera eficiente (1,2).

 

Para la definición de las prioridades en el uso de los recursos en salud, la ejecución de un análisis sistemático es primordial, porque sin él es difícil identificar claramente las alternativas relevantes. Por otra parte, sin algún intento de cuantificación, la evaluación informal de los costos y los beneficios puede ser engañosa. Además, el uso de un enfoque sistemático hace que el proceso de toma de decisiones sobre la financiación de tecnologías en salud sea más explícito y transparente, haciendo también más fácil la rendición de cuentas (3). Estas evaluaciones son, en consecuencia, una parte fundamental de las evaluaciones de tecnologías en salud.

 

¿Qué tipos de evaluaciones económicas existen?

Aunque frecuentemente se utiliza el término de costo-efectividad para referirse a las evaluaciones económicas de tecnologías en salud en general, existen diferentes tipos de evaluaciones económicas. Estos se diferencian entre sí por la forma en la cual se cuantifican los beneficios que se obtienen por medio de una intervención o tecnología en salud.

 

Las evaluaciones de costo-efectividad se utilizan para comparar intervenciones o tecnologías en salud que tienen un desenlace clínico en común (por ejemplo, la reducción en la presión arterial, la reducción en el colesterol o la reducción en el riesgo de infarto). Sus resultados generalmente se presentan como una razón entre los costos de la intervención y los beneficios obtenidos en cuanto al desenlace común (2).

 

Los análisis de costo-utilidad son una variante de los análisis de costo-efectividad (3). En este tipo de evaluación los beneficios generados por la tecnología en salud se miden con base en el impacto que tienen en la calidad y expectativa de vida. El propósito es medir los beneficios ofrecidos por las tecnologías e intervenciones de acuerdo con las preferencias de las personas por diferentes estados de salud, es decir una aproximación a la utilidad, definida en este caso, como el beneficio en salud percibido que obtiene un individuo a partir del uso de una tecnología en salud. La medida más frecuentemente utilizada en estas evaluaciones es el Año de Vida Ajustado por Calidad (AVAC, QALY por sus siglas en inglés). Este desenlace común permite comparar tecnologías para una misma condición, aunque estas produzcan resultados en salud diferentes, e incluso, permite comparar la costo-efectividad de intervenciones y tecnologías usadas para diferentes enfermedades. Esto hace que este tipo de evaluaciones sean útiles para la toma de decisiones sobre la inclusión de servicios y tecnologías en salud en los planes de beneficios (2).

 

Las evaluaciones de costo-beneficio se caracterizan porque tanto los costos como los beneficios se miden en términos monetarios. Debido a que es difícil convertir los beneficios producidos por una intervención en salud a términos monetarios, este tipo de evaluación no se usa con mucha frecuencia (2).

 

Por último, existen las evaluaciones de costo-minimización. Algunos autores consideran que este tipo de análisis no es una evaluación económica verdadera, pues no se toman en cuenta los beneficios. En este tipo de análisis se consideran solo los costos de las alternativas a evaluar y se asume que los beneficios de las diferentes alternativas son equivalentes. Este tipo de evaluación no se utiliza con tanta frecuencia debido a que rara vez los beneficios obtenidos con el uso de dos tecnologías en salud son realmente equivalentes (2).

 

¿Cómo se interpretan los resultados de las evaluaciones económicas?

Los resultados de los diferentes tipos de evaluaciones económicas muestran, de diferentes maneras, la relación que existe entre los costos de la intervención y los beneficios que ofrece. Aquí mencionaremos la forma en la que se presentan los resultados de los dos tipos de evaluaciones económicas más frecuentes en el área de la salud, que son las de costo-efectividad y costo-utilidad.

Generalmente los resultados de las evaluaciones de costo-efectividad se presentan como la razón entre la diferencia en el costo de dos posibles intervenciones (los costos de la intervención menos los costos del comparador). y la diferencia en su efecto (los beneficios de la intervención menos los beneficios del comparador). Esta razón entre las diferencias de costos y beneficios se llama razón incremental de costo efectividad (RICE, ICER por sus siglas en inglés). (Ver ejemplo 1)

 

Aunque frecuentemente se usa el término RICE para referirse también a los resultados de las evaluaciones de costo-utilidad, a la razón entre la diferencia en los costos de tecnologías alternativas y la diferencia entre los efectos de estas en cuanto a la calidad y expectativa de vida se le llama también razón incremental de costo utilidad (RICU, ICUR por sus siglas en inglés). En este caso los beneficios se expresan generalmente en forma de AVAC. (Ver ejemplo 2). A continuación, en la Tabla 1 se resumen las características de los diferentes tipos de evaluaciones económicas de tecnologías en salud.

 

 

 

 

Los resultados de estos tipos de evaluaciones económicas pueden representarse gráficamente utilizando el plano de costo efectividad incremental (Figura 1). En este plano, en el eje ‘X’ se ubica la diferencia entre los beneficios de ambas alternativas (en términos de AVAC o de desenlaces clínicos), mientras que en el eje ‘Y’ se ubica la diferencia entre los costos de ambas alternativas. Es decir, el numerador de la RICE se ubica en el eje ‘Y’ y el denominador en el eje ‘X’.

 

Los resultados de la comparación entre una nueva intervención y una potencial alternativa pueden ser cuatro. El primero, es que la nueva alternativa sea más efectiva y menos costosa . Cuando esto sucede se dice que la nueva alternativa es dominante. Una segunda opción es que la nueva terapia sea menos efectiva y más costosa , en esta situación la nueva alternativa siempre debe ser rechazada por no ser costo-efectiva. En este caso se dice que la nueva alternativa es dominada. Una tercera opción es que la nueva terapia sea menos efectiva y costosa . En esta situación es necesario determinar si el ahorro que produce justifica la disminución en cuanto a la efectividad. Finalmente, la cuarta opción -la que ocurre más frecuentemente- es que la nueva alternativa sea simultáneamente más efectiva pero más costosa . En este caso es necesario evaluar si la efectividad adicional justifica los costos adicionales.

 

 

 

 

En el último caso, para poder hacer un juicio sobre si la nueva opción de tratamiento es costo-efectiva, es necesario tener en cuenta a qué beneficios en salud se tendrá que renunciar para poder implementar esta nueva alternativa. Esto se debe a que, si los recursos son utilizados para pagar por ella, ya no podrán ser utilizados para pagar por otras posibles intervenciones para la misma enfermedad e incluso por intervenciones para otras enfermedades. A este costo incurrido al perder la posibilidad de obtener el beneficio asociado con la mejor alternativa disponible se le denomina costo de oportunidad. Idealmente el umbral de costo-efectividad debe representar lo que se está dispuesto a pagar por el beneficio adicional obtenido, teniendo en cuenta los beneficios que otras intervenciones podrían generar, es decir el costo de oportunidad(4). Actualmente en Colombia, y hasta que se disponga de una estimación del umbral de costo-efectividad que tenga en cuenta el costo de oportunidad cuando la RICE es menor a 1 PIB per cápita se considera que la intervención es costo-efectiva y cuando es menor a 3 PIB per cápita se considera potencialmente costo-efectiva (5).

 

Aplicabilidad de los resultados de las evaluaciones económicas

Aunque la necesidad de tomar en cuenta los aspectos económicos en las decisiones sobre la asignación de recursos para cubrir intervenciones y tecnologías en salud es ampliamente reconocida, la influencia de las evaluaciones económicas en la toma de decisiones sigue siendo limitada. Esto se debe, entre otros motivos, a que frecuentemente los tomadores de decisiones no disponen de evaluaciones económicas adecuadas para el contexto en el que se encuentran, o no disponen del tiempo ni la información necesarios para poder interpretar sus resultados (7). Es por esto fundamental que quienes deben decidir sobre a qué procedimientos y medicamentos tienen acceso las personas – tanto profesionales de la salud como formuladores de políticas- tengan cada vez mayor conocimiento sobre cómo interpretar sus resultados y disponibilidad de evaluaciones aplicables a su contexto.

 

Las evaluaciones económicas de tecnologías en salud son una herramienta que ayuda a tomar decisiones que permitan hacer que el uso de los recursos sea más eficiente. Sin embargo, las decisiones sobre qué medicamentos, procedimientos o dispositivos médicos deben ser preferidos, no deben tomarse con base en las evaluaciones económicas únicamente. Por eso, la evaluación de tecnologías en salud requiere un proceso multidisciplinario, que además de los aspectos económicos tenga en cuenta aspectos clínicos, sociales, organizacionales y éticos (6).

 

Ejemplo 1

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Ejemplo 2

 

 


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Referencias

1. Chisholm D, Evans DB. Economic evaluation in health: Saving money or improving care? J Med Econ. 2007;10(3):325–37.

2. Kernick DP. Introduction to health economics for the medical practitioner. Postgrad Med J. 2003;79(929):147–50.

3. Drummond M, Sculpher MJ, Claxton K, et al. Chapter 1. Introduction to Economic evaluations. In: Methods for the Economic Evaluation of Health Care Programmes. Oxford: OUP Oxford; 2015.

4. Drummond M, Sculpher MJ, Claxton K, et al. Chapter 4. Principles of Economic evaluation. In: Methods for the Economic Evaluation of Health Care Programmes. Oxford: OUP Oxford; 2015.

5. Moreno M, Mejía A, Castro H. Manual para la elaboración de evaluaciones económicas en salud. IETS 2014 p. 1–36.

6. World Health Organization. WHO | Health technology assessment [Internet]. 2015 [cited 2020 Feb 16].

7. Oliver K, Innvar S, Lorenc T, et al. A systematic review of barriers to and facilitators of the use of evidence by policymakers. BMC Health Serv Res. 2014;14.

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